Con la llegada del verano llega ese momento clave y, a veces, temido. Hablamos del cambio de armario. Es la época en que sacas a pasear esos trapitos semi olvidados durante el invierno, pero que tan bien quedan en las noches de verano. Pero a veces ocurre que esa ropa queda tan apretada que parecemos balones de playa. Nos subimos a la báscula y efectivamente, has engordado ese par de kilitos de más que no te esperabas. Pero dejando el aspecto estético a un lado, también deberíamos de preocuparnos por lo perjudicial que resulta para la salud tener la llamada curva de la felicidad. Sin llegar a ser alarmistas pero dándole la importancia que tiene. Y es que aunque se ha puesto de moda el universo fofisano, lo de estar delgado pero luciendo barriguita es más serio de lo que se puede llegar a pensar. Y es que una investigación publicada en la revista Annals of Internal Medicine explica que la grasa acumulada en el abdomen es un claro factor de riesgo de mortalidad. En el caso de las mujeres el riesgo es todavía mayor que en los hombres. Por eso desde Traumadepor, os queremos dar unos consejos para que luzcas tu peso normal durante este verano y no alimentes los michelines.

No al sedentarismo

El sedentarismo es el principal enemigo. Recomendamos al menos 30 minutos de ejercicio diario, bien sea una caminata, correr, montar en bicicleta o cualquier otro deporte o actividad física. No hay excusa con la típica frase «No tengo tiempo». En la época de la tecnología, resulta muy fácil realizar deporte incluso en casa.

No comas entre horas

Se recomienda hacer cinco comidas (saludables) entre horas. El desayuno y la comida, fuertes. Merienda y cena, suaves. Olvídate de comer entre horas por engorda, y mucho.

Duerme bien

No dormir lo suficiente no sólo tiene un impacto en la vitalidad, el humor e incluso nuestra piel, sino que además produce un desequilibrio en nuestro cuerpo que no permite al estómago llevar a cabo su función de procesamiento de alimentos de forma correcta. Si durante este verano no has dormido tus 8 horas de rigor, intenta compensarlo con una media hora de siesta para equilibrar esa carencia de sueño.

Bebe líquidos

A veces no somos conscientes de los muchos beneficios que tiene para el cuerpo el beber líquidos. Cuando decimos “líquido”, nos referimos exclusivamente al agua, los zumos, o los batidos caseros naturales. Nada de refrescos con gas o alcohol. Una media de dos litros al día es lo idóneo. Además, beber líquido no solo es importante para saciarnos. También nos ayuda a luchar contra la retención de líquidos, causante del aumento de peso y de volumen.

Lleva una dieta adecuada

Es clave tener en nuestra nevera y despensa una gran cantidad de frutas y verduras, pescado, carne blanca, lácteos, pan integral, legumbres en todas sus variedades, aceite de oliva, frutos secos… Mientras cocinamos es muy importante utilizar técnicas de cocina saludables como el vapor, preparaciones seguras en crudo o poco elaboradas. Pero si tú eres uno de esos que ve muy complicado llevar una dieta sin ningún tipo de pautas, en nuestra clínica contamos con nuestra especialista en dietética y nutrición Alba Moratalla, quien podrá ayudarle y asesorarle sobre cómo llevar una dieta saludable que evite la aparición de esa grasa indeseable. Porque el verano está para lucir un cuerpo bonito y sin barriga.